miércoles, septiembre 19, 2007

MI AMIGO

El paciente cielo del tablero , al que ambos quisimos algún día llegar quedaba demasiado lejos
Y mientras nos esforzábamos en fracasar
cambiábamos sin darnos cuenta del por qué, si es que existió
algún día un por qué
Hasta balanceándonos sonrientes por calles grises y vacías
vimos que el cielo que
contemplábamos ya no era el mismo:
las fotografías que mirábamos no eran iguales
y tampoco lo eran nuestras palabras
Y nos separamos sin creerlo y sin preguntarnos si debía de ser así,
Dejando solo que ocurriese, dejando solo que se fuese
Y fuimos bebiéndonos todo nuestro tiempo
Y fuimos sentándonos en todas las calles
Que nos habían visto cambiar
Hasta que uno se volvió más triste
y otro entendió de otro modo la tristeza
Sin saber muy bien cual fue uno ni cual fue el otro
Hasta que los días se fueron volviendo más cortos
y nuestras almas tardaban más despertar
Metabolizando a penas la tristeza y la soledad
que en forma de alcohol y de erosión
Iban enraizándose en ambos.

1 comentario:

polvo de menta dijo...

Pase a leerte.