domingo, agosto 10, 2008

RECUERDOS Y OPINIONES

No tiene nada que ver el comienzo de este post con lo que había pensado.
No tiene nada de especial que frecuentemente me asalten recuerdos con los que no quiero caminar, pero no suelen ser tan violentos.
Las primeras imágenes que guardo de Robert Crumb tiene que ver con una persona y con el album de Fritz El Gato. A estas imagenes le siguen collages, cut- ups, tiras de prensa, páginas enteras de Mr. Natural que decoraban las mesas, las paredes y la barra de un bar sin más nombre que el que le pusimos: "El Hippie". Mirándolas, dudaba si conocía al personaje de otro lugar, sin haber llegado a saberlo aún.


Pasa el tiempo, mucho, y empiezan a dejarme albunes de Crumb: "Mis problemas con las mujeres", "Si yo fuera rey", "chicas, chicas, chicas" etc. Me compro alguno, varios. Los vendo todos. No fue una buena época.
Después, un buen amigo me regala "The Robert Crumb Handbook", o "Robert Crumb: Recuerdos y opiniones".


Robert Crumb
probablemente no sea un mal tipo, pese a ser un completo misógino, misántropo, padecer un más que probable transtorno bipolar, ser considerado por muchos grupos (feminístas y aquellos que ya no saben que hacer o que decir para poder bajarle las bragas a una mujer, o mejor, a una chicas, o mejor, a una adolescente o...) un completo sádico y obseso sexual, un activísta político enemígo de américa etc. Un coleccionista compulsivo de música negra (vinillos). Y uno de los creadores, quizás el más genial, del comic underground, capaz de transgredir con sus historias la tibia calma de la sociedad americana: páginas llenas de sexo, de autoanálisis que deviene obsesiones sexuales, crítica polícita y social, reivindicación y conocimiento de la música negra.



Un agitador, en definitiva, lo suficientemente honesto para rechazar ofertas de trabajo en principio irrechazables y lo suficientemente dificl de describir cuando creo que ya está todo dicho.


Voy hilando recuerdos. Hoy tendré que convivir con ellos.

1 comentario:

polvo de menta dijo...

me gustaron la caricaturas