miércoles, diciembre 17, 2008

JOY DIVISION , DE GRANT GEE: UN MUST

Curiosamente, da la sensación de que un grupo de finales de los 70 se ha convertido en el grupo de mayor influencia en al menos la primera década del siglo XXI. Hablar de referencias o de referentes de grupos como Interpol, Editors, Maximo Park, The Killers (creo que sí y por lo tanto quizás también The Bravery), She wants revegenge, CatPeople incluso en la escena nacional nos lleva (me lleva) a mencionar y a pensar en Joy Division, y si hiciésemos un enciclopédico ejercicio o juego musical, que nos llevase a enumerar grupos que han versioneado su tema estandarte "Love Will Tear Us Apart", nos llevaríamos más de una sorpresa.
Llegué tarde a Joy Division, es cierto, un poco arrastrado por The Cure y por Siouxie and the Banshees al principio, hasta, pasando por "24 hour party people" o por "Control" llegar al DVD dirigido por Grant Gee con el somero título "Joy Division", un auténtico MUST, no solo para quienes gusten del sonido- leyenda de Ian Curtis y cia, sino para un público mucho más amplio.

Grant Gee ya dirigió una suerte de documental sobre Radiohead, "Meeting people is easy" (que compré en mi primera visita a Media Mark, en la apertura del establecimiento) y, maximizando lo que hizo entonces, tal vez la mayor virtud de este DVD sea su neutralidad: con un Manchester industrial, deprimido y deprimente de fondo, este trabajo no gira en torno a las memorias (interesantes por otra parte) de una esposa cuando menos sospechosa, ni a la mirada idílica de un fan, sino que se limita a plasmar de marena realmente documental testimonios del resto de los Joy Division, de quienes los conocieron (Tony Wilson, por ejemplo), apoyando todo en material inédito, grabaciones piratas de sus conciertos, primeras apariciones en televisón etc, convirtiéndose en, dentro de lo que yo he visto, el documento hasta ahora definitivo sobre este grupo y si bien es probable que no aporte respuestas definitivas a preguntas en torno al grupo que siempre han estado ahí, también es probable que este documental no deba de interpretarse como una respuesta final, sino más bien como un ejercicio de catarsis colectiva, como una oportunidad de sincerarse: el que la hayan aprovechado o no es otra cosa.

Creo que merece la pena verlo, de veras. Y además, es destacable el segmento en el que aparece William S. Burroughs, que al final incluso podría servir de metáfora de como fue uno (Curtis) y como fue otro (Burroughs).

2 comentarios:

polvo de menta dijo...

viste control? la pelicula

Dr. Duke dijo...

Si: no en las mejores condiciones, pero si la vi. Por aquí no se han tomado la molestia de estrenarla en cines, y aún no se ha distribuido en dvd así que....